Científico detrás de la vacuna de Pfizer y BioNTech pronostica el fin de la pandemia

Ve con luz de esperanza la vacuna que han creado en tiempo récord

El inmunólogo alemán Ugur Sahin y su equipo son los científicos detrás de los estudios en la vacuna de BioNTech y Pfizer para el nuevo virus SARS-CoV-2, causante del COVID-19. El investigador alemán pronosticó en una entrevista, con el periódico británico The Guardian, el posible fin de la pandemia gracias a estas vacunas. Se dijo que estaba optimista sobre su éxito.

“Si la pregunta es si podemos detener esta pandemia con esta vacuna, entonces mi respuesta es sí, porque creo que incluso la protección solo contra infecciones sintomáticas tendrá un efecto dramático”. Comentó Sahin al diario británico.

Se dijo escéptico en un principio con la vacuna, pero a medida que los estudios comenzaron a avanzar su perspectiva cambió y cuando recibió los resultados del ensayo en fase III a principios del mes de noviembre. De acuerdo a él, la vacuna funciona de múltiples maneras, primero dificultando la entrada del virus al cuerpo y entrenando al sistema inmune si es que llegase a entrar.

“La vacuna impide que COVID-19 acceda a nuestras células. Pero incluso si el virus logra entrar, las células T lo eliminan” dijo a The Guardian. “Hemos entrenado muy bien el sistema inmunológico para perfeccionar estos dos movimientos defensivos. Ahora sabemos que el virus no puede defenderse contra estos mecanismos”.

Aún hay preguntas que con el tiempo se podrán responder, como cuánto tiempo ofrece de inmunidad. Sin embargo Sahin explicó que en algunos casos “Los estudios de pacientes con COVID-19 han demostrado que aquellos con una fuerte respuesta inmune todavía tienen esa respuesta después de seis meses. Me imagino que podríamos estar a salvo durante al menos un año”.

Aún habrá que esperar a que las regularizaciones de emergencia puedan autorizar la entrada de la vacuna, sin embargo esto significa una gran luz al final de este túnel que se dio a ya un año exacto de detectado el primer paciente en Wuhan el 17 de noviembre del 2019.