Las esferas de piedra encontradas en Costa Rica son de los mayores misterios de la arqueología

Antes de nosotros, existieron muchísimas civilizaciones que lamentablemente desaparecieron; sin embargo, nos dejaron una prueba de su paso por el mundo. Desde pequeños utensilios de cocina hasta gigantes pirámides, poco a poco hemos encontrados sus vestigios, que muchas veces nos dejan más preguntas que respuestas.

Al sur de Costa Rica, en el Delta del Diquís, una planicie rodeada de ríos; se han encontrado impresionantes esferas hechas de piedra.

El descubrimiento surgió de manera accidental, en 1939, cuando una empresa bananera estadounidense estaba deforestando la zona para cultivar bananos.

Descripción

Las «bolas de Costa Rica», como las llaman los lugareños, tienen distintos tamaños; van desde los 7 centímetros de diámetro hasta los dos metros y medio; llegando a pesar hasta 16 toneladas.

Están hechas principalmente con gabro, un tipo de piedra negra volcánica; aunque también las hay de otros materiales como granito, piedra caliza o arenisca. Su acabado es increíble ya que tiene una redondez del 96%, es decir, son casi perfectas.

Las esferas grandes se encuentran en áreas abiertas, ya sea en aldeas o en la periferia; en conjuntos de hasta 15 piedras. Mientras que las pequeñas están en lugares cerrados, éstas se hallaron en tumbas.

Están distribuidas en cuatro zonas arqueológicas: Batamal, Finca 6, Grijalba 2 y El Silencio. Sin embargo, muchas de las petroesferas fueron destruidas y cambiadas de lugar, lo que dificulta investigar más acerca de su origen y propósito.

Origen

Desde su descubrimiento, la gente consideró a estas esferas como un misterio, algunos incluso creyeron que había tesoros en su interior y las dinamitaron. No es hasta 1970 que el gobierno costarricense comienza a proteger, recuperar y restaurar las esferas.

Arqueólogos e historiadores de distintos medios han hecho investigaciones en la zona y gracias a los instrumentos hallados cerca de las rocas, estiman que éstas fueron hechas durante el Periodo de Aguas Buenas, entre el 300 A.C y 300 D.C.

También se encontró junto a las esferas, cerámica «policroma de Buenos Aires» que se sitúa del 1000 al 1500 A.C. por lo que los investigadores establecieron que la región de Diquís estuvo habitada desde hace ocho mil años.

Mitos

La primera teoría sobre estas rocas la formó la población local. Tras esparcirse la noticia, muchos lugareños creyeron que dentro había oro y otros tesoros por lo que las explotaron, perforaron y destruyeron.

Otros dicen que fueron traídas desde la Atlántida; una mítica ciudad cuya existencia aún no ha sido probada. Algunos antropólogos aseguran que las esferas eran instrumentos de navegación y estaban dispuestas estratégicamente para indicar rutas marítimas y otros lugares.

Pero sin duda, el mito más agradable viene de la tradición oral de las poblaciones indígenas: Tara, el dios del Trueno, lanzaba estas rocas con una cerbatana enorme, para alejar a los huracanes.

Revelación del misterio

Actualmente, los arqueólogos trabajan en la zona Finca 6, donde encontraron más de 15 esferas semienterradas. Luego de muchas investigaciones, por fin encontraron la teoría más plausible sobre estas rocas.

De acuerdo con los arqueólogos Francisco Corrales, del Museo Nacional de Costa Rica, e Isabel Medina González, del Instituto Nacional de Antropología de México; las esferas eran signo de jerarquía, rango y distinción.

Algunas de las petroesferas en la Finca 6, estaban colocadas cerca de ramblas que son acceso a edificios residenciales, como dando la bienvenida. Medina dice que “son elementos fundamentales de estatus en las sociedades caciquiles precolombinas de Costa Rica”.

Las investigaciones continuarán en esta región, con la esperanza de revelar más datos sobre las piedras y sus creadores.

Desde el año 2014, la UNESCO declaró como Patrimonio Mundial de la Humanidad, los sitios precolombinos al sur de Costa Rica donde se descubrieron las esferas de piedra. Además, han servido de inspiración a numerosos artistas, que hacen esculturas y otras representaciones incluyendo estas rocas.

Muchas de ellas están en el Museo Nacional de Costa Rica, edificios gubernamentales y esculturas, como muestra de la cultura de civilizaciones originarias. Anímate a ir y conocer estas majestuosas y misteriosas rocas.

Contesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.