Solo tenía 7 dólares en su bolsillo: Así fue como Dwayne Johnson se convirtió en millonario.

El prestigioso actor no siempre disfrutó de la fama que tiene ahora. Hubo un punto en su vida donde se encontraba quebrado y enfrentándose a una fuerte depresión. 

Actualmente, Dwayne The Rock Johnson es uno de los actores mejor pagados dentro de Hollywood. La Roca cuenta con una fortuna personal que supera los 400 millones de dólares y es reconocido en todo el mundo por sus varias labores filantrópicas. Sin embargo, en 1995 no era más que un jovén deportista lesionado que enfrentaba al mundo con una fuerte depresión y solo 7 dólares en su poder. Después de tocar fondo, se decidió a salir adelante, incursionando en el mundo de las luchas. 

Dwayne Douglas Johnson nació el 2 de mayo de 1972 dentro de una humilde familia en Hayward California. Es hijo de Ata Fitisemanu Maivia, una mujer samoana, y de Rocky Johnson, un luchador profesional canadiense. Su abuelo materno, Peter Maivia, fue un reconocido luchador profesional samoano conocido como “Gran Jefe” (High Chief) y líder de la más famosa familia de luchadores samoanos.

Dwayne vivió parte de su niñez en los suburbios de Auckland, Nueva Zelanda, después se mudó a New Haven, Estados Unidos, aunque gran parte de ella se desarrolló en la ciudad de Bethlehem, Pensilvania. 

Su familia se encontraba en una situación económica muy delicada, por lo que cuando cumplió 14 años se mudaron a Honolulu, Hawái. En esta ciudad solo pudieron conseguir rentar un pequeño estudio con un solo dormitorio y que apenas lograban pagar cada mes. Pronto comenzaron a atrasarse con los pagos, pues sus finanzas se complicaron aún más con las malas inversiones que su padre realizó, quien además se ausentaba constantemente para participar en giras de lucha libre. 

Un día, cuando llegaron a casa se encontraron con un aviso de desalojo pegado en su puerta. Ante la noticia su madre rompió en llanto y desde ese momento Dwayne juró que trabajaría duro para que esto no volviera a pasar. Posteriormente su madre habló con el propietario quien les dio 4 semanas más para pagar el alquiler. Aunque al final no pudieron reunir el dinero necesario y fueron obligados a irse del lugar. 

Las deudas, su desalojo y los problemas familiares orillaron a su madre a hundirse en una gran desesperación que le quitaron las ganas de vivir. Fue así que con tan solo 15 años, Dwayne tuvo que presenciar cómo su madre intentaba quitarse la vida.

“Salió del coche en plena autopista y se puso a caminar en dirección contraria a los vehículos que venían. Los coches y camiones hacían lo que podían por esquivarla. Salí del coche, me lancé hacia ella, la cogí y la saqué de la carretera. En ese momento, una de las lecciones más importante que aprendí fue darme cuenta lo preciosa que es la vida y cómo ésta puede desaparecer en un instante. Lo curioso es que mi madre no tiene idea de que eso sucedió.” -Contó en una entrevista.

La difícil etapa que estaba viviendo, hicieron que Dwayne desarrollará un comportamiento rebelde. Múltiples veces se vio involucrado en peleas y robos, incluso llegó a ser arrestado en 8 ocasiones durante su adolescencia, siendo la última vez cuando tenía 16 años y estudiaba la secundaría. En ese entonces el joven se enfrentó a su primera depresión.

El joven Dwayne no contaba con una figura que sirviera como un ejemplo, al menos hasta que se topó con una. Uno de sus profesores de la escuela lo ayudó a alejarse de las calles y los problemas para darle sentido a su vida. 

Como al Johnson no le gustaba usar el baño de estudiantes, de manera rebelde entraba a usar el de la sala de profesores. Un profesor llamado Jody Swick se percató de ello y le llamó la atención.

«Me dijo: “Oye, no puedes estar aquí”. Yo hice una pausa, lo miré por encima de mi hombro y le dije: “Está bien, me iré cuando termine”.» -Contó Johnson.

En la noche, camino a casa, se sintió mal por la actitud que había tenido con aquel profesor, por lo que al día siguiente fue a buscarlo a clase para disculparse.

«Me dio la mano; jamás olvidaré ese apretón de manos. Me miró y me dijo: “Quiero que hagas algo por mí, que vengas y juegues fútbol para mí”.»

Esta nueva oportunidad marcó un punto de quiebre en su vida. El prepararse mental y físicamente para este deporte, que le demandaba tiempo y esfuerzo, lo ayudó a alejarse de la delincuencia. A partir de entonces este profesor se convertiría en ejemplo a seguir que tanto necesitaba. 

Gracias a su participación en varios torneos de Fútbol americano, su gran talento y buenas calificaciones, recibió varias ofertas de becas deportivas en distintas universidades. Al final terminó por elegir la Universidad de Miami, donde jugó de manera profesional, participando en 39 juegos y ganaría el Campeonato Nacional. 

En 1995, se graduó con un título universitario en Criminología y Psicología, un logro que nunca imaginó conseguir.

“Los deportes son importantes para mí, porque jugaron un papel vital en mi vida. Me sacaron de la calle cuando me estaba metiendo en problemas y era arrestado. Los deportes me enseñaron el compromiso y el sacrificio. Me enseñaron el trabajo en equipo.” –Afirma Dwayne Johnson.

Su futuro pintaba bien. Por fin había encontrado eso que le daba un propósito a su vida y que lo hacía feliz. Sus sueños de salir de pobre, regalarle una casa a su madre y comprarse su primer auto ya no se veían inalcanzables, y la ilusión de un día ganar un Super Bowl crecía con cada partido que jugaba. Lo que no se imaginaba es que justo entonces sucedería algo que lo llevaría a sufrir su segunda fuerte depresión.

Su sueños se destrozaron cuando tuvo que dejar el equipo de Calgary Stampede por una fuerte lesión. Si bien él tenía toda la intención de recuperarse para poder continuar jugando, su equipo dejó de buscarlo y su entrenador le dijo que le faltaban condiciones para brillar para después despedirlo. 

Perder su lugar en el equipo le acarreó una fuerte crisis financiera. Al regresar a casa no tenía dinero ni para pedir un taxi al aeropuerto, por lo que tuvo que pedirle a su padre que lo recogiera. Su papá viajó desde Tampa, Florida hasta Miami en una pequeña camioneta. 

Johnson recuerda que en una ocasión revisó su cartera y se dio cuenta de que solo tenía un billete de $5 dólares, otro de $1 dólar y algunas monedas. Su situación era tan crítica que dormía en un colchón que se había encontrado en la calle, mientras a la par lidiaba con su depresión. Se la pasaba todo el día sentado viendo la televisión sin nada más que hacer en el pequeño departamento que tenían sus padres. Su novia lo había dejado, nadie lo llamaba y muchos de sus amigos con los que había jugado en la Universidad de Miami ya eran millonarios; algunos incluso jugaban en la NFL, mientras él se consideraba a sí mismo como un fracasado.

“Tenía $7 dólares en mi bolsillo y sabía dos cosas: que estaba quebrado y que algún día no lo estaría.” –Fueron sus palabras en ese momento.

Cansado de la situación en la que vivía, comenzó a entrenar para ejercitar su cuerpo. Un día su ex entrenador, Wally Buono, lo llamó para pedirle que regresara al equipo, a lo que Johnson contestó: “Está bien. Gracias. Lo pensaré”. 

Al colgar el teléfono, su padre le sugirió aceptar la oferta. Pero Dwayne no quería regresar, pues pensaba que su etapa en el fútbol ya había terminado, pero tenía la intención de incursionar en el negocio familiar: La lucha libre. Ante sus intenciones, su padre le dio que este sería el peor error de su carrera. 

A pesar del intento de desanimarlo, la decisión ya estaba tomada y le pidió a su padre que lo entrenara, quien finalmente aceptó al ver la determinación en sus ojos. 

Johnson comenzó a seguir los pasos de su abuelo y su padre en la carrera de la lucha profesional con el nombre de “Rocky Maivia”, usando el apellido en honor a su abuelo.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Dwayne Johnson (@therock)

Al principio luchaba por $40 dólares la noche en eventos informales, como ferias, y comía gofres tres veces al día. Con el tiempo, logró luchar de manera profesional en la WWE (World Wresting Entertainment), el espectáculo de lucha libre más importante del mundo.

Sin embargo, su ingreso a las grandes ligas no fue bien recibido, despertando la antipatía de los fans de la WWE. Rocky Maivia era para el público un hombre más sin experiencia y lo veían como un tipo cursi y blandengue, por lo que lo despreciaban gritándole constantemente: “Rocky Sucks”, que traduce “Rocky Apesta”. Esto lo hacía sentir como el bufón de la lucha libre.

Una lesión en su rodilla lo obligó a retirarse varios meses del ring. Durante su recuperación, se dio cuenta de que no se sentía bien con el desprecio del público, no sentía que estuviera siendo él cuando entraba a luchar. Necesitaba encontrarse consigo mismo.

Semanas después de estar recuperándose, recibió una llamada del director ejecutivo de la WWE, Vince McMahon, para hablar de cómo sería su regreso a las luchas. Johnson aprovechó para solicitarle un espacio de 2 minutos en su regreso para hablar con la audiencia. El director no vio inconveniente con la solicitud y accedió.

El día de su regreso, el público lo recibió con abucheos y gritos diciéndole nuevamente: “Rocky Sucks”. El evento se estaba transmitiendo en vivo y en directo por televisión. Johnson agarró el micrófono y dijo:

“En todo el país escuché cantar Rocky Apesta… Puedo ser un montón de cosas, pero apestar no es una de ellas.”

En ese momento nació “La Roca”. Un mes después, ya era el luchador más aclamado por el público.

Entre sus logros como luchador, destacan: ocho Campeonatos Mundiales de la WWE; dos Campeonatos Mundiales de la WCW; dos Campeonatos Intercontinentales de la WWE; cinco Campeonatos Mundiales en Parejas; y Campeón del Royal Rumble 2000. Todos estos títulos le permitieron además recibir el “Triple Crown Championship”, un reconocimiento que se entrega a un luchador que ha ganado tres de los más prestigiados títulos de su promoción.

Sus primeras apariciones en pantalla fueron en la televisión, en programas como  “Saturday Night Life” y en series como “Star Trek” y “That 70’s Show”. La apariencia del luchador destacaba entre la multitud y en 2001 el director Stephen Sommer le dio la oportunidad de interpretar a “El Rey Escorpión” en “La momia regresa”. Esta fue un éxito en taquilla, recaudando un total de 435 millones de dólares y Johnson por su participación recibió 5 millones de dólares. Esto lo hizo ganar el Récord Guinness por ser “el actor que ha recibido el sueldo más alto en su primer rol cinematográfico”.

Dwayne Johnson tuvo tan buen recibimiento que en 2002 consiguió su primer protagónico en la película “El rey Escorpión”, un spin-off de “La momia” que se realizó para aprovechar su popularidad. Esta película logró una recaudación en taquilla de $180 millones de dólares e impulsó la carrera del musculoso actor.

En el 2004, decidió retirarse de la WWE y dejó la lucha para concentrarse en su carrera cinematográfica.

Su siguiente aparición en la pantalla grande habría sido en el proyecto del largometraje “Johnny Bravo”, pero la producción se suspendió.

En los siguientes años, participaría en películas como “El tesoro del Amazonas”, “Walking Tall”, “Doom: la puerta del infierno”, “Southland Tales”, “The Game Plan”, “Get Smart”, “La montaña embrujada”, “Hada por accidente” y “Venganza letal”, entre otras. Sin embargo, lo mejor aún estaba por venir.

En el 2010, recibió una llamada de Universal Studios en la que le ofrecieron unirse a la exitosa franquicia de “Rápidos y Furiosos”, que ya se encontraba en grabaciones de su quinta entrega. El actor puso dos condiciones: que le dieran la libertad creativa para construir a su personaje y que le permitieran formar un pequeño grupo alrededor de él. El estudio aceptó y Johnson asumió el papel de interpretar a Luke Hobbs, un agente que tenía la tarea de perseguir y capturar a Dominic Toretto y Brian O’Conner. La película se estrenó en abril del 2011 y fue un éxito rotundo, recaudando un total de $626 millones de dólares en taquilla. El personaje interpretado por La Roca se convirtió rápidamente en uno de los favoritos de los seguidores de la franquicia.

De ahí, todo iría cuesta arriba. 

Actualmente, Johnson tiene 49 años, posee una fortuna personal de más de $400 millones de dólares, tiene 3 hijas y está casado con Lauren Hashian, cantante y productora musical con quien contrajo matrimonio 12 años después de divorciarse de su primera esposa, Dany García, empresaria y culturista profesional. A lo largo de su carrera, el musculoso actor ha participado en más de 40 producciones que suman una recaudación en taquilla de más de $11.900 millones de dólares, siendo uno de los actores más taquilleros de la historia junto a personalidades como Samuel Jackson, Scarlett Johansson y Robert Downey Jr. Además, es el actor mejor pagado del mundo según datos de la Revista Forbes

En otra de sus facetas, La Roca destaca por sus acciones filantrópicas. En 2006, creó la “Dwayne Johnson Rock Foundation”, una organización benéfica que trabaja con niños en riesgo y con enfermedades terminales. También, contribuye con diversas causas sociales relacionadas con educación, deporte, apoyo en casos de desastres naturales y ayuda a animales abandonados.

Contesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.